13 noviembre, 2020

LEISHMANIASIS III: FACTORES DE RIESGO Y PREVENCIÓN

Continuando con la Leishmaniasis hoy se tratarán dos temas muy importantes, cuales son los factores de riesgo de esta enfermedad y la manera que hay para prevenir el contagio. Para recordar, la Leishmaniasis se contagia por flebótomos hembra infectados que pican a los humanos.

FACTORES DE RIESGO

Las condiciones socioeconómicas. La pobreza aumenta el riesgo de contraer Leishmaniasis. Las viviendas precarias y la falta de un buen saneamiento de los hogares (ausencia de sistemas de gestión de residuos, alcantarillado abierto, etc.), pueden promover el desarrollo de los lugares de cría y reposo de los flebótomos (aguas estancadas, por ejemplo) y facilitar su acceso a los humanos. Estos insectos se ven atraídos por el hacinamiento ya que constituye una buena ingesta de sangre para ellos. Dormir a la intemperie o en el suelo aumentan el riesgo de contagio

Malnutrición. La nutrición deficiente debilita el sistema inmune de las personas, lo que hace más difícil combatir la enfermedad.

Migración personas
Migración personas
Movilidad de la población. Las epidemias de la Leishmaniasis cutánea y de la visceral a menudo se asocian con la migración y el desplazamiento de personas que no están inmunizadas hacia zonas donde ya existen ciclos de transmisión. La exposición en el trabajo y el aumento de la deforestación siguen siendo factores importantes.


Cambios ambientales. Los cambios en la urbanización y la incursión del ser humano en bosques pueden tener relación con el aumento de la incidencia de esta enfermedad.

Cambio climático. La Leishmaniasis es sensible a las condiciones climáticas, puesto que el clima le afecta en varios aspectos:

  • Los cambios de temperatura, precipitaciones y humedad pueden tener efectos importantes en los flebótomos ya que pueden influir en su supervivencia y el tamaño de la población
  • Las fluctuaciones en la temperatura pueden tener efecto en el ciclo de desarrollo de la Leishmania dentro de los flebótomos y permitir que el parásito se transmita en zonas donde la enfermedad no era endémica
  • Las sequías, las hambrunas y las inundaciones provocan desplazamientos masivos y migración de personas hacia zonas de transmisión de la leishmaniasis.

PREVENCIÓN

Las principales estrategias para la prevención de la Leishmaniasis son:

  • Diagnóstico temprano y tratamiento eficaz para evitar una mayor propagación y la pronta mejora del enfermo. Existen medicamentos muy eficaces y seguros (sobre todo para la forma visceral) pero su uso puede resultar difícil.
  • Reducción del número de flebótomos para reducir o interrumpir la transmisión de la enfermedad. Algunos métodos son los insecticidas en aerosol, la gestión del medio ambiente y la protección personal.
  • La vigilancia eficaz de la enfermedad es importante para la adopción de medidas durante las epidemias.

LEISHMANIASIS EN PERROS Y HUMANOS

Es probable que a más de uno le resultase familiar esta enfermedad cuando se publicó la primera entrada el miércoles pero pensase que era una enfermedad exclusiva de los perros. Es verdad que es mucho más conocida en ellos pero porque existen muchas campañas de protección hacia ellos.
¿Por qué ocurre esto y no se dirigen esas campañas también a los humanos? 
Bueno, porque protegiendo a los perros nos protegemos a nosotros, porque estos son reservorios de esta enfermedad. Eso quiere decir que ellos directamente no nos la pueden trasmitir a nosotros pero que si un flebótomo pica a un perro infectado y posteriormente a nosotros si que nos contagiaremos, por ello si se protege a los perros, se protege a los humanos. Para más información podéis ver el siguiente video: