12 noviembre, 2020

LEISHMANIASIS II: LEISHMANIASIS VISCERAL

En la entrada de ayer se trataron dos tipos de Leishmaniasis y hoy nos centraremos en el restante: la Leishmaniasis visceral o kala azar. Este tipo es común sobre todo en zonas tropicales y subtropicales. Es crónica y afecta mayoritariamente a niños menores de 5 años. Si no es tratada conduce a la muerte en el 90-95% de los casos. Su periodo de incubación oscila entre 10 días y 24 meses. Con una media de 2 a 6 meses.

SÍNTOMAS

La infección se caracteriza por un amplio espectro clínico que puede ir desde manifestaciones clínicas leves a unas mucho más graves. Sus características principales son:

  • Episodios irregulares de fiebre
  • Pérdida de peso lenta y progresiva
  • Hepatoesplenomegalia (aumento simultaneo de hígado y bazo)
  • Anemia (palidez ligada a esta)
Síntomas Leishmaniasis visceral
Síntomas Leishmaniasis visceral

Los síntomas menos frecuentes incluyen:

  • Trastornos respiratorios y gastrointestinales (vómitos y diarreas)
  • Sangrado de encías
  • Petequias e ictericia
  • Ascitis (acumulación de líquido en la cavidad peritoneal)
  • Raramente presentan lesiones en la piel

En los casos más graves hay desnutrición y edemas en los miembros inferiores. Los supervivientes de esta enfermedad generan resistencia a nuevos ataques, a menos que padezcan enfermedades como el SIDA (que compromete la inmunidad celular).

LEISHMANIASIS DÉRMICA POSKALA AZAR

Leishmaniasis dérmica poskala azar
Leishmaniasis dérmica poskala azar
Puede producirse también lo llamado Leishmaniasis cutánea posterior a kala azar o Leishmaniasis dérmica poskala azar (PKDL). Es una secuela de la Leishmaniasis visceral. Se caracteriza por erupciones maculares, papulares o nodales, generalmente localizadas en cara, brazos y tronco. Es común que ocurra en África oriental y el subcontinente indio.

La Leishmaniasis dérmica poskala azar suele aparecer entre 6 meses y 1 año o varios años después de la curación aparente de la Leishmaniasis visceral, aunque también se puede presentar antes.

DIAGNÓSTICO

El diagnóstico de esta enfermedad se realiza mediante la combinación de un examen clínico con pruebas parasitológicas o serológicas. Las pruebas parasitológicas se realizan mediante la detección de parásitos en tejidos infectados, principalmente en la médula ósea por medio de examen directo o aislamiento en cultivo. Para las pruebas inmunológicas es test más utilizado es el basado en antígeno recombinante rK39. Las pruebas moleculares detectan el ADN de la Leishmania por medio de PCR.